19.4.17

Le Parkour

El viento de San Petesburgo guarda silencio
El edificio  iceberg de cemento emerge
y es una mañana sin pájaros

Pavel
Pavel Kashin
como un Aquiles de pies ligeros
de pie vestido con su alma
olas de cabriolas se agitan en su mente
 el corazón valiente suda
y la dama de negro lista para tomar la selfie

y un amigo  lo recuerda
domesticando  el equilibrio
logrando un salto preciso
un grimpeo

y un amigo lo recuerda
pendiendo de la rama como un simio
saltando como un gato
como un león saltando

El viento de San Petesburgo guarda silencio
El cielo se corta con un cuchillo
entonces salta
fluye como una volátil ofrenda constelada

El backflip fue perfecto


c.m.

14.4.17

Hemeroteca Carlos Martian: Ester de Izaguirre

 Recuerdo uno de los encuentros en la casa de la poeta Ester de Izaguirre en la ciudad de Buenos Aires. Fue una reunión amena, apacible y enriquecedora como otras tantas. La calidez y compañía de su asistente Bilma y la crepuscular hora del té en el mes de julio.

Conversamos sobre un texto manuscrito de Alfonsina Storni del año 1927, cuando la poeta contaba con 35 años de edad, y que yo había llevado para la ocasión.

Fue una velada conmovedora. Ester leyó con generosidad y entusiasmo, mi Oda a la Máscara (del libro Odas Peregrinas). Se sumaron a la cita otras amistades de Ester, del país hermano de Venezuela y amantes de las letras. Garuando las horas, llegó la melodía del saxo y dediqué para ella "Alfonsina y el Mar".


Homenajeamos a Alfonsina y homenajeamos la vida una vez más.

Hasta siempre, y Gracias Ester!

c.m.

Ester de Izaguirre recibió innumerables premios y reconocimientos, entre ellos en el mes de noviembre de 2010 recibió el Premio a la Poesía Femenina «Alfonsina Storni», el cual se otorga cada diez años, y ha sido instituido por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires mediante la Ley N° 77 – LCBA-1998 para premiar a la que se considere la mejor poeta de la década.


Ester de Izaguirre (Asunción, Paraguay1923- 2016 Bs.As).
Poeta y narradora paraguaya, se radicó en Buenos Aires desde los cinco años. Aunque radicada desde hace muchos años en Buenos Aires. Licenciada en Letras por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, se dedicó tanto a la docencia como a la labor creativa. Además de ejercer diversos cargos académicos en la Argentina, ha dictado cursos como profesora invitada en la Ciudad Universitaria de París, en la Ciudad Universitaria de Granada, y también en varias universidades de los Estados Unidos. De su prolífica producción poética sobresalen, entre otros: Trémolo (1960), su primer poemario, El País que llaman Vida (1964; Premio Fondo Nacional de las Artes), No está vedado el grito (1967), Girar en descubierto (1975; Gran Premio Dupuy-tren), Qué importa si anochece (1980; Faja de Honor de la SADE), Judas y los demás (1981; Premio Pluma de Plata del Pen Club), Y dan un premio al que lo atrape vivo (1986), Si preguntan por alguien con mi nombre (1990), Una extraña certeza nos vigila (1992) y Poemas (1960-1992): Obras completas (1993). En narrativa es autora de Yo soy el tiempo (1973; Primer Premio Municipal 1968) y de Ultimo domicilio conocido (1990), mini-cuentos de alto contenido lírico. En novela escribió: “Ayer no ha terminado todavía”, donde recrea e inventa la historia de la revolución francesa, y conjuga el humor con la poesía, y un pasaje por lugares emblemáticos de nuestra Buenos Aires.

La Sociedad de Escritores del Paraguay, SEP, la despide con este texto: "Siempre mantuvo vivos sus lazos con nuestro país y su cultura. Y mostró ese nexo profundo en su obra vasta, sensible y admirada. Como en aquel poema que escribió al despedirse de Asunción, culminando una de sus visitas: Me voy de mí/ cuando pierdo de vista la morada,/ aquel enarbolado idioma/ las palabras que me llegan/ del tabacal y las capueras.
/ Volveré a Buenos Aires,/ cepo reverenciado, tierra hurtada/ de mi primer insomnio./ Tenía cinco años y me hacían hablar/ para reírse de mi pobre respuesta./ -Cómo te va paraguayita./ -Bien nomá./ Y me ahogaban el guaraní de las muñecas./ -Bien nomá./ Desangrada y triunfante./ - Bien nomá./ Aquí se quedarán mis ojos/ y no sé de quién son cuando se despiden/ con lágrimas ajenas,/ a las cenizas de mi abuela india,/ al balbuceo de mi infancia muerta.
QUÉ IMPORTA
Qué importa que la muerte me espere en una esquina
como en alguna cita querida y postergada,
y no importa esta larga fatiga que calcina,
ni los últimos vuelos ni algún ala quebrada.
Qué importa la moneda de cobre cotidiana
que nos da de limosna, un dios también mendigo,
si a veces cuando vamos subiendo la mañana,
nos saluda de lejos la mano de un amigo.
Si todavía me asombra la lluvia amanecida,
si los ojos del perro me devuelven confianza
en el disfraz absurdo que me miente la vida.
No importa que anochezca si el amor es mi centro,
si del amor me nazco, por el amor escribo
desde el amor existo y en el amor me encuentro. 

Ester de Izaguirre 

de Poemas (1960-1992) Obras Completas, Editorial Don Bosco





13.4.17

Lección del Duelo

Es medianoche
Las nubes han cubierto la luna
La oscuridad predice nuevas apariencias

De pronto en una calle de Buenos Aires
como salidas del Libro de la Selva
sigilosas y elegantes
dos Cobras Reales se enfrentan
se contemplan
se ensanchan
se elevan
se entrelazan

huelen el aire y las lenguas se acunan

A pesar que su saliva mortal
podría matar a cien personas
existe una norma estricta
prohibido utilizar  el veneno

sigilosas y elegantes
dos Cobras Reales se enfrentan
se contemplan
se hinchan
se elevan
se entrelazan

huelen el aire y las lenguas se acunan

Cada contrincante se esfuerza
en no matar a su oponente
solo doblegarlo
bajar su cabeza al suelo

c.m.

10.4.17

Tristezas del árbol


A menudo siento que no tiene sentido
poner en letras las tristezas que nos rodean
pues todavía respira la esperanza
Aunque hoy con la tormenta ha caído un árbol
era un gran árbol

y no es solamente el árbol sino todo lo que con él
cae 

A veces imagino a la Argentina como un Titánic
con su histriónica orquesta escanciando finas melodías 
serpentina papel picado espuma 
risas y más risas 
y gritos como el cuadro de Munch 
y puñetazos y rostros cubiertos y báculos 

Muchas veces me duele la Argentina como un Titánic 
y algunos tratando de embarcar las joyas 
mientras el agua no cesa de subir 
hiende los puentes 
inunda corazones temblorosos 
inunda refugios para perros inocentes 

Esto quería decir 
hoy con la tormenta ha caído un árbol 
era un gran árbol 
y no es solamente el árbol sino todo lo que con él 
cae 

c.m.

DICONO CHE LE RONDINI

DICONO CHE LE RONDINI Dicono che le rondini si rifugiano da qualche parte nel cielo Oppure lì vanno a morire in verità...

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