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Hemeroteca: casa del Inca Garcilaso de la Vega en Cusco, Peru.

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Las nubes extienden sus alas, sobrevuelan mi entrada a la ciudad de Cusco. La Golondrina Esteparia (mi moto  Bajaj Rouser 200 ns) dejó atrás la nevisca y el viento furibundo que reinaba en la altura, orillando casi los 5000 mts. Ya son cerca de las 15hs, estaciono y  desmonto. Estoy aquí frente a la casa del escritor:  el Inca Garcilaso de la Vega. Aquí  en esta lejana ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983 por la Unesco. Aquí en la ciudad conocida como la "Roma de América". Esta es otra historia. c.m.
Cuzco o Cusco (en quechua sureño: Qusqu o Qosqo ) ciudad del sureste del Perú ubicada en la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes, en la cuenca del río Huatanay, afluente del Vilcanota. Es la capital del departamento del Cuzco y, además, según está declarado en la constitución perunana, es la «capital histórica» del país. Antiguamente fue la capital del Imperio Inca, una de las ciudades más importantes del Virreinato del Perú, en cuya época, y en manos de lo…

JAZZ, Improvisaciones para ser leídas con saxo.

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Jazz
Improvisaciones para ser leídas con saxo
Carlos Martian

Noche en PragaVáclav  Hrabè)
…”Para Miles Davis por esa noche en que escuché por primera vez una trompeta llena de sollozos” … del poema  Prólogo de V. Hrabé

Noche en  Praga bajo las estrellas los copos de nieve parecen otras estrellas en una habitación “la nube en pantalones”  1 el humo trotamundos de un cigarro una canilla que gotea
Noche en Praga bajo las estrellas los copos de nieve parecen otras estrellas  en una habitación los dedos libres  de un saxofonista el humo trotamundos de un cigarro y la hora del conjuro  en el Reduta 2
Noche en Praga bajo las estrellas los copos de nieve parecen otras estrellas bostezan  las estatuas del puente y marchando los soldados marchan y van refugiados sin refugio y van  pasos  furtivos y es noche
JAZZ
1 “la nube en pantalones”  poema de Vladímir Maiakovski  2 Reduta: club de jazz legendario fundado en 1958.

Dios confunde

Llegué al primer piso Los abuelos estaban agobiados por el calor de diciembre La brisa tibia escalaba por los ventanales y mientras ayudaba a las hermanitas a servir la comida sonaba una olvidada canción de Nino Bravo
Pregunté si sabían algo del misterioso angelito que había guiado a los rescatistas hasta el lugar de la tragedia Un seminarista dijo  -así como apareció desapareció- Una de las cocineras agregó su bocadillo -fue un milagro- Chiquita una de las ancianas que suele recitar a Borges aseveró –sorprendente luminosidad-
Se formó una ronda  en el comedor y todos veían en el niño un ángel Niño       Ángel Ángel      Niño
Yo mientras tanto barruntaba que en la tierra del realismo mágico todo podría ser posible
Los abuelitos seguían masticando con una voracidad exánime
Me acerqué a una de las mesas y comenté lo sucedido Así el padre Luis un sacerdote jubilado aseveró  -Dios confunde-
Quedé unos minutos turbado como avistando posible el Paraíso ilusionando  que ciertos ángeles tal vez custodiaban mi c…

bajando a tierra

Subo al 203 espero que el chofer marque el boleto con mi mano apocada apoyo la SUBE avanzo como un funambulista sobre la delgada línea entre uno y otro pasajero
Desde el fondo del colectivo la tela se aprecia con mayor lucidez
benévolos y amenazantes tatuajes en cuello  pantorrillas  antebrazos junto a remeras y pantalones camuflados que se bambolean sin piedad
A la mañana temprano   se conversa poco se dormita en el trayecto los bostezos huyen por las ventanillas las mochilas domesticadas sobre espaldas obreras
El movimiento sosegado al compás del silencio y tiemblan los cordones verdeflúor de las nike     en uno y otro par

La brillante lluvia cubre todo el verdor

La brillante lluvia cubre todo el verdor Los relámpagos alumbran la tarde Los pájaros han enmudecido El viento mece los árboles Las gotas se zambullen  Hacia la nada Y tiemblan Se abrazan Sin llanto.
Luz Invencible La rueda gira A pesar de todo La noche escoltará al día El sol escoltará a la luna Latirá un sinsentido de estrellas Calmará la lluvia de palabras diluidas Calmará el son de borrascosas tempestades La diosa Benzai-Ten caminará cimbreante por el parque

En todo aquello que no vemos hay vida

En todo aquello que no vemos hay vida
en el sonido del viento rumbo a las praderas en el subsuelo de las tristezas vagabundas en los abyectos fulgores de los camposantos
en el recuerdo profundo de lo que hemos amado en el soplo de alma que luce en cada palabra en la dignidad que se confunde entre la niebla
en el silencio implacable de las controversias en la congoja que hace piruetas por las calles en eso inexplicable invisible que nos mueve
en los corazoncitos que crecen y laten en los sueños que se sueñan por la noche en las semillas esperanzadas rumbo al sol

En todo aquello que no vemos hay vida
c.m.