21.6.09

"Que se mueran los feos"


"QUE SE MUERAN LOS FEOS"

            Boris Vian

 

los cara de rana

los leonciopilato

los arañamacana

los rapiñabufante

los hienasaltante.

Se transformen en charco

estornuden arena.

¡Achís!

los eletrompasoplón

los cuasirapiña sin ton

los pulgapulgarcito sin son

los mulaburrido.

 

“Que se mueran los feos”.

 

Rueden hacia atrás.

¡Zas!

No vean el sol

los espinalunáticos

los carasecaracol

los lobático hemisféricos

los verbatrino solemnes

los muérdago mortaja

los supino celestiales

los escuálido seriales

los mármoltatú

los páramosolón.

 

“Que se mueran los feos”.

 

Se ahoguen sin agua.

Gluglú.

Resbalen sin voz

los mandiburón

los silbaciclón

los escarabasoperos

los coalamedroso

los curricornada

los chantaserrín

los cebraceldón

los dinorata raptor.

 

¡Resuciten!

occiduelo palmarios coronados

y vuelen.

¡Talán talán!

los rataplatambor

los chamuscacampana

los estornicantor.

 

Carlos Martian

de La Mer - edic.del Dock - 2009



14.6.09

Recalentamiento global

El otoño
llega y no.
Las hojas caen
se detienen en el aire
      regresan a sus ramas.
Los pájaros migran y
vuelan hacia atrás.
Los hombres se divorcian
    se casan con la misma mujer


Bicentenario cambalache


Los autos aceleran en reversa.
Las mariposas chocan contra los árboles.
Los grillos tartamudean por la noche.
El viento no sabe donde ir.



No son tus otoños Pablo
     ni hay copihues


C.M. - del libro La Mer, edic. del dock, 2011.

27.1.09

Oda a la Golondrina (de Odas Peregrinas, 2012)



Viajera veloz
infatigable.
De suave
y refulgente manto
entregas tu vuelo
cenital
incesante
libre
sinfónico.
Flecha de plata y carbón
que el hilo aúreo
del estro y la poesía
ostentas
allá     en las alturas.
Ya fin de febrero
quedan y no quedan
batientes tus alas
al ras del tiempo
y luego te ausentas y no
y entonces
otoño y remembranza
esculpen en el aire:
tirabuzones
exactos ochos
ahítos de graznidos
electrizantes pasadas
De la aurora
emerges,
y te abismas
en tu naufragio
de ficción.
Te añoro
relámpago alado.
Tu vuelo es crepuscular
y celeste.
¡Oh acróbata del infinito espacio!
¡Oh mensajera de Eolo!
Ciudadana jubilosa
del mundo todo
exenta de visas y de inviernos.
Danzarina aérea,
maratonista migratoria,
sempiterna y sonora.
Eres ciclón y brisa
tempestad y calma.
Estrella nacarada
y azul de la poesía
que refulges y alumbras
las hojas perennes
de Becker
Neruda
y Alfonsina.
¡Ya es la hora!
¡Trotacontinentes   adiós!
De ti me despido
indómita y tersa
nave.
Hasta el próximo
e impostergable
éxodo
en el cual bordarás
una estela
de invisibles
y primaverales
letras
como misiva
de presentación.

Carlos Martian, (de Odas Peregrinas, 2012)

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