Oda al Grillo
En mi casa
hay un grillo.
Sucede
que hicimos un
pacto.
Puede cantar
blues
tocar el flautín
comer dormir
desperezarse
en mi sillón preferido.
Es útil y esperanzador
contar con un
grillo en la casa.
Me canta el
cumpleaños feliz.
Me despierta a
la misma hora,
para ir a
trabajar.
Me ayuda a
barrer
las miguitas del
piso
los ayeres perdidos.
En mi casa
hay un grillo.
Sucede
que hicimos un
pacto.
Puede grillear
poemas
tocar el flautín
dormir comer
desperezarse
en mi sillón
preferido.
Y como si fuese
poco
cuando concurro
a una fiesta
él viaja conmigo
en el bolsillo
se enamora de
alguna estrella
y se alegra a la
hora de brindar.
Es muy sociable
a uno por uno
saluda
y baila el vals
-apoyado en mi
hombro claro-
Pero tengo
que decir la
verdad:
hace días que no
lo escucho.
hace días que no
lo veo
ya no me
despierta por las mañanas
llego tarde al
trabajo
ya no concurro a
las fiestas
ya no salta en
mi sillón preferido.
El silencio
habla de él
las estrellas
hablan de él
y el rocío
impaciente
solo añora darle
de beber.
Carlos Martian




