28.2.21

El Hombre en busca de Vacuna. “Sálvese quien pueda”.

 "Un Naufragio", Francisco de Goya.


El Hombre en busca de Vacuna. “Sálvese quien pueda”.

 

 

Al día de hoy, en Argentina las personas recuperadas por covip 19 ya son 1.899.087, pero la catástrofe roza las 52.000 muertes por covip 19, y un total de contagios de 2.104.197; con 5469 nuevos casos y 59 muertes reportadas en 24 hs. el día 27 de febrero de 2021.

 

El mundo parece haber chocado contra un iceberg. Existen daños, desesperanza, heridos, angustia, desolación, cadáveres. Terreno fértil para el pánico, la paralización, pero también para conductas osadas y oportunistas. Eclosiona la pauperización, pero también nuevos enriquecimientos.

 

Jirones de almas desvencijadas a la espera de una dosis de vacuna que les otorgue algo de la paz perdida.

 

Argentina parecería haber chocado contra un iceberg. Han aparecido en los medios denuncias por irregularidades en el plan de vacunación pública.

 

Como un barco que se hunde las víctimas siguen sucediéndose unas a otras, unas a otras. No deja de sorprendernos el rostro de los dolientes, el corazón partido de los dolientes. Todos aquellos que han perdido intempestivamente un familiar querido en el camino. Todos aquellos que han visto padecer, sedientos de aire, a un ser querido en el camino.


El tiempo transcurre, y la mayoría teme por la llegada del otoño y del invierno, por una segunda ola que arrase con un mayor número de vidas.

Algunos quieren llegar a la orilla, ponerse a salvo, cueste lo que cueste. El escenario está exhibiendo los más mágicos y atrayentes vestidos y también los más hediondos y espeluznantes.  Pero el pánico no obra paraísos, obra infiernos, y ya los aplausos han dejado de sonar.

Durante los naufragios: “Mujeres y niños, primero”. Solo es el resultado de las normas de cortesía, del buen obrar. Digamos una convención por razones históricas, que dependerá de cada cultura en particular.

No hay ninguna obligación legal para que las mujeres y los niños sean los primeros en abordar.

En naufragios, actualmente hay un grupo que sí puede recibir un trato preferencial: son las personas con discapacidad o necesidades especiales de movilidad.

Se cree que la primera vez que se dio prioridad a las mujeres y los niños en una evacuación de un barco, fue durante el naufragio del buque HMS Birkenhead en 1852. El barco transportaba cerca de 500 soldados y 26 mujeres y niños. Después de la orden del oficial, acatada por los soldados, todas las mujeres y los niños sobrevivieron pero la mayoría de hombres murió.

Hay informes que aseguran que los capitanes y la tripulación tienen una tasa de supervivencia significativamente mayor. La creencia de que los capitanes se hunden con el barco está en tela de juicio.

En el siniestro del buque Costa Concordia en 2012, y su encallamiento frente a la isla de Giglio, en la Toscana (Italia), según informes todo sucedió vertiginosamente, un estruendo, el barco inclinándose repentinamente hacia la izquierda, y el pánico. Los testigos dijeron que el capitán Schettino saltó a un bote salvavidas para escapar de la nave aunque todavía había cientos de pasajeros a bordo. Durante su juicio, el capitán dijo que había caído a un bote cuando el barco se inclinó abruptamente. El saldo fue de 32 muertos.

En el hundimiento del transbordador surcoreano “Sewol”, sucedido en abril del 2014 y que arrasó con la vida de 299 personas, su capitán Lee Joon-Seok, fue declarado culpable de haber abandonado a los pasajeros a bordo del barco.

La historia se va tallando una lista de honor de capitanes que se hundieron con su barco, y otra lista sórdida de capitanes que lo abandonaron.

Cuando los que deberían dar el ejemplo huyen, y se salvan, queda un silencio ensordecedor e inacallable.

El hecho real, abrupto, y súbito de enfrentar la muerte, acciona en muchas personas una reacción instintiva, “Sálvese quien pueda”.


La catástrofe del Titanic, ocurrida el 14 de abril de 1912, fue una rara excepción donde no se perdió la racionalidad, y el respeto por las normas sociales y las autoridades del buque. El capitán Edward J. Smith, quien se hundió con el Titanic, impartió la orden de "mujeres y niños primero" y amenazó con disparar a aquellos que desobedecieran. La tripulación y los pasajeros se organizaron para poner a salvo primero a los más débiles, niños, mujeres, ancianos y enfermos, y después a los hombres jóvenes y adultos sanos.

La regla de "mujeres y niños primero" se ve ahora como la forma de comportamiento en emergencias.

Existen seres desaprensivos, y seres que no titubean en proteger a los más vulnerables, heridos, discapacitados, niños, y ancianos, para que abandonen primero la zona de peligro. 

El ser humano sometido a una atmósfera de catástrofe, donde prima lo súbito y abrupto del fenómeno, no responde a las evacuaciones de la manera que suponemos o esperamos, y pueden surgir reacciones imprevisibles. El pánico y la desesperación toman el timón.

Irrupción de lo súbito y abrupto del fenómeno como aconteció por ejemplo en: distintos naufragios; la Tragedia de la Puerta 12 del estadio de River Plate en 1968; la Tragedia de Cromañon en 2004; la Tragedia del Vuelo 3142 de Lapa en 1999; el atentado a la AMIA en 1994; el atentado a la Embajada de Israel en 1992.

La Pandemia se diferencia de estas tragedias, pues su aparición es gradual, va evolucionando paulatinamente y se prolonga en el tiempo. Esto último ofrece al ser humano la posibilidad que reflexione sobre la crisis, permite elaborar el drama en el cual uno se halla inmerso, y facilita que primen los aspectos racionales por sobre los emocionales, instintivos. La razón debería vencer a la emoción, y su impulso.


Nada justificaría entonces: “Sálvese quien pueda”.

 

En el transcurso de la I Guerra Mundial, un 7 de mayo de 1915, naufragó el transatlántico británico:  Lusitania. El salvamento adoleció de toda racionalidad, los pasajeros se precipitaron vorazmente hacia los botes salvavidas. Murieron 1198 personas, y solo los más fuertes sobrevivieron.


“Sálvese quien pueda” fue el comportamiento imperante.


Investigadores han determinado que las diferencias en la conducta de los pasajeros del Titanic y del Lusitania se debieron a la duración de ambos naufragios.

El Titanic se hundió lentamente, en 2 horas y 45 minutos. El Lusitania se hundió en tan solo 18 minutos. En el Titanic hubo tiempo para que las normas sociales se impusieran al miedo, y que la razón se impusiera a la emoción. En el Lusitania la escasez de tiempo hizo que el miedo y el instinto de supervivencia se impusieran al sentido común y a las normas sociales, y que la emoción se impusiera a la razón.

El transatlántico alemán “Wilhelm Gustloff” fue hundido cuando tres torpedos de un submarino soviético, sellaron su destino hacia el fondo del Mar Báltico en la noche del 30 de enero de 1945. Más de 9000 personas perdieron la vida, en su gran mayoría eran refugiados. Unos cuatro mil eran niños. Entre los no civiles había miembros de la cúpula local del partido nazi, y cerca de 162 soldados heridos.

El “Sálvese quien pueda” fue la única consigna que se respetó. Cientos de pasajeros perecieron mucho antes de que se hundiera el barco, pisoteados por la muchedumbre descontrolada que intentaba por ponerse a salvo.

El caso del Titanic, aunque lejano, pareciera ser el que más se asemeja a la Pandemia. En ambos predomina la prolongación del tiempo del desastre. La vida está en juego, pero el tiempo juega a favor para que la razón pueda vencer a la emoción.

Nada más conmovedor que contemplar el rostro de ancianas y ancianos en busca de vacuna. Quien los ha visto, lo sabe. Nada más vivificante que una conducta cívica solidaria, asumiendo los riesgos conforme a las normas, y a la conciencia de cada uno. 

Como decía Viktor Frankl: “Las decisiones, no las condiciones, determinan quiénes somos”.        


Carlos Martian                                                         

 


21.2.21

La Noche es Aullido y es Voz (Ornette Coleman) / The Night is a Howland a Voice (Ornette Coleman)

- ilustración (ilustration): Matías Chienzo
 

JAZZ, (Improvisaciones para ser leídas con saxo).   

JAZZ, (Improvisations to be read with a sax).



LA NOCHE ES AULLIDO Y ES VOZ (ORNETTE COLEMAN)

Ornette Coleman actuó el jueves 7 de mayo de 2009

en el teatro Gran Rex de la ciudad Buenos Aires.

 

Suben y bajan los ascensores

todo se detiene

se detiene y apresura

y tiemblan las hojas del azar

en la Lenox School of Jazz

 

La noche es aullido y es voz

 

Suben y bajan las huellas del vuelo

El cuervo riela

riela invisible por la noche

al tiempo que canta Lou Reed

o recita Edgard Alan Poe

 

La noche es aullido y es voz

 

Suben y bajan las luces del show

y Ornette

Ornette Coleman entrega una rosa roja

a su amante

(la poetisa Jayne)

 

La noche es aullido y es voz

 

Suben y bajan las olas del pasado

y parte un tren de musas rumbo al viento

entonces suena y resuena Ornette Coleman

o arcano solitariamente arcano

vaga en Buenos Aires.

 

_______________________________ 

 

THE NIGHT IS A HOWL AND A VOICE (ORNETTE COLEMAN)

Ornette Coleman performed on Thursday 7th May 2009

 at Grand Rex Theater in the city of Buenos Aires.

 

The elevators go up and down

everything stops

stops and rushes

and the sheets of chance tremble

at Lenox School of Jazz

 

The night is a howl and a voice

 

The tracks of the flight go up and down

The raven shimmers

shimmers invisible through the night

while Lou Reed sings

or Edgar Alan Poe recites

 

The night is a howl and a voice

 

The lights of the show go up and down

and Ornette

Ornette Coleman gives a red rose

to his lover

(the poetess Jayne)

 

The night is a howl and a voice

 

The waves of the past go up and down

and a train with muses sets off for the wind

then Ornette Coleman sounds and resounds

or arcane solitarily arcane

wanders about Buenos Aires.

 

Carlos Martian


Es otoño en París (Boris Vian) / It´s Fall in París (Boris Vian) / Jazz (Improvisaciones para ser leídas con saxo) / (Improvisations to be read with a sax)

- ilustración (ilustration): Matías Chienzo

ES OTOÑO EN PARÍS (BORIS VIAN)

 

Es otoño en París

hojas amarillas caen sobre el Sena

suspiran mis huellas entre la garúa

y un manto de bruma tenue empaña

la estatura de la torre Eiffel

 

Es otoño en París

las manos en los bolsillos

las imágenes velozmente inmóviles

salgo del metro

camino por Saint Germain

los bares de Saint Germain

(las nubes agrisan los silencios)

 

Es otoño en París

recorro el Boulevard Voltaire

la noche fría de flores frías

(hace dos semanas de Bataclán)

caminaré hasta Montmartre

 

Es otoño en París

de color sepia los recuerdos van quedando

de color oro la cúspide de la ópera Garnier

de color oro escucho

escucho una nota salvadora

salvadora y aguda

 

es la trompeta de Boris Vian.

 

Carlos Martian



_____________________________


IT´S FALL IN PARÍS (BORIS VIAN)


It’s fall in Paris

yellow leaves fall over the Seine

my footsteps sigh in the drizzle

and a layer of light mist dims

the height of the Eiffel Tower


It’s fall in Paris

hands in pockets

images rapidly motionless

I go out of the metro

I walk down Saint Germain

the coffee bars on Saint Germain

(the clouds turn the silences grey).

 

It’s fall in Paris

I walk down Boulevard Voltaire

the cold night of cold flowers

(It’s been two weeks since Bataclan)

I will walk up to Montmartre.


It’s fall in Paris

memories are becoming sepia

gold the Garnier Opera House dome

gold I listen.

I listen to a savior note

savior and high pitched


It’s Boris Vian’s trumpet.


 

Carlos Martian


14.2.21

del Poemario de Motocicleta, Memorias de Machu Picchu. (inédito)

Memorias del Machu Picchu


Aquí Machu Picchu

Montaña Vieja

Puna de una ciudadela olvidada.


En 1911

abrió sus pétalos la magia

y aquí viento con el viento

en el templo del sol

la piedra Intihuatana.


y aquí viento con el viento

en el templo de las 3 ventanas

en una de las 7 maravillas del mundo.

 

Patrimonio de la Humanidad

Santuario Histórico del Perú

Sitio Arqueológico Fecundo

 

pero por sobre todas las cosas

Gran Nube de Lluvia Iluminada

 

C.M.

7.2.21

Edith Piaf

Edith Piaf

“le gorrión de París”

cantar

cantar con el corazón

con el corazón y el alma

 

Un escenario

un telón oscuro

su luz

 

Carlos Martian

6.2.21

Oda a Guillermo Hudson

Oda a Guillermo Hudson


Como un gaucho más

entre pueblos originarios

y ombúes azules

un corazón flaco y robusto

 escribe

y no descansa

pluma y papiro

púrpura y estrellas.

Como un gaucho más

entre ovejas del pretérito

y un quijotesco molino

monta su caballo

y cabalga

y vuela

con el volar de los pájaros

y migra

como

golondrina andante.

Allá lejos y hace tiempo

quimeras del rocío

rumores de la Pampa

en tinta rescatadas.

Como un gaucho más

entre huellas y prismáticos

y matorrales y viento

latiendo

con el latir de los pájaros

pájaros en bandadas

que regresan con el fulgor

de cada primavera.

 

Carlos Martian

20.1.21

Oda al Mar

"Onda" (1870) - pintura de Gustave Courbet
 

Oda al Mar (del libro La Mer, 2011)

Amo el mar

con tormenta

nubes cotidianas

y voluble potencia

de mil cantos

con enmarañado coral

y escolta libre

de Neptuno

náyades

hipocampos

o gavieros

expatriados.

 

Amo el mar

atlántico

azul

profundo

celeste y blanco

extenso

de mi patria

Argentina.

 

Amo el mar

De costa a costa

con rompientes

islas

malvinas

malecones

piedras

bancos de arena

faros centinelas

acantilados

y mareas.

 

Amo el mar

Coronado de alas.

De piedra aguamarina

que se anuncia

con cada palabra

de ola

que conmueve

con lirios

de espuma.

 

Amo el mar

de ola roja

embravecido

de ola azul

exultante

de ola negra

luctuoso.

Siempre esperanzador

en ola verde

de Courbet.

No te detengas mar.

Bríndanos

tus lecturas:

nocturnas remotas fugitivas.

Desarma

viejos nudos marineros

y que la arboladura

del poeta

ronde

los despojos.

 

Amo el mar

abierto

solitario

o cubierto de naves

con lineales travesías

abrumados naufragios

insondables tesoros

titánicas colmenas.

Naveguen

desdichas

hacia mar muerto.

Navega mar en tu mar.

Naveguemos:

corsarios

poetas

amantes

de miradas batientes

mientras

la luna

se aposenta

en mi mano

alumbro

puertos

almas.

 

Amo el mar

cuando escribe

epopeyas

y borra

mentiras

atropellos.

Escribe mar

tu caligrafía

de espuma

y caracolas.

Entréganos

tu arquitectural

melodía

cuerda viento y percusión.

Que barcos invisibles

zarpen

del corazón

de los hombres.

 

Amo el mar

con el oleaje

abisal

irreverente,

inclaudicable

de mi oleaje.

 

Ahora

marineros:

toquen.

Naveguemos

indoblegados

descalzos

salobres

crepusculares

efímeros

eternos.

 

Vengan conmigo

a escuchar el mar

pues

entre una molécula

de estrella

y una gota de mar

nació este poema

que es mar.

 

Carlos Martian

 

El Hombre en busca de Vacuna. “Sálvese quien pueda”.

 "Un Naufragio", Francisco de Goya. El Hombre en busca de Vacuna. “Sálvese quien pueda”.     Al día de hoy, en Argentina las...

Entradas Populares