4.12.16

Dios confunde

Dios confunde

Llegué al primer piso.

Los abuelos estaban agobiados por el calor de diciembre.

La brisa tibia escalaba por los ventanales

y mientras ayudaba a las hermanitas a servir la comida

sonaba una olvidada canción de Nino Bravo.


Pregunté si sabían algo del misterioso angelito que había

guiado a los rescatistas hasta el lugar de la tragedia.

 —así como apareció desapareció-   --dijo un seminarista.

Una de las cocineras agregó su bocadillo  fue un milagro-.

Chiquita, una de las ancianas que suele recitar a Borges, 

sorprendente luminosidad   --agregó Chiquita, una de las ancianas que suele recitar a Borges—.

 

Se formó una ronda en el comedor y todos veían en el niño un ángel

Niño       Ángel

Ángel      Niño

 

Yo mientras tanto barruntaba que en la tierra del realismo mágico

todo podría ser posible.

Los abuelitos seguían masticando con una voracidad exánime.

 

Me acerqué a una de las mesas y comenté lo sucedido

Dios confunde   dijo el padre Luis, un sacerdote jubilado


Quedé unos minutos turbado, como avistando posible el Paraíso,

y que ciertos ángeles, tal vez custodiaban mi camino.

Puse rumbo hacia la sala de tv ordenando el tránsito de silla de ruedas.

El noticiero continuaba con el rimbombante homenaje al equipo Chapecoense, y alguien respondía a un periodista:

Cuando veo esta lluvia yo creo que debe ser San Pedro llorando por la muerte de estos jugadores.

 

Finalizada mi misión, y ya bajando la escalinata de mármol, cortésmente saludo a la madre del hogar, a quien con intriga y con prisa pregunto:

¿han encontrado al niño ángel?

Ya lo han encontrado. Era un lugareño-  dijo con benevolencia

 

Las palabras del aquel sacerdote regresaron a mí como un eco de hielo.

Dios confunde

Dios confunde

Dios confunde


C.M.

 

14.11.16

Biblioteca: Michel Houellebecq en Buenos Aires

Michel Houellebecq en Buenos Aires

Domingo 13 de noviembre y una copiosa lluvia caía sobre la plazita Serrano. Elegimos el resto-bar Madagascar, mientras aguardábamos la hora del encuentro en Borges 1975 con Michel H.

Las amplias ventanas del primer piso, nos permitían contemplar la quietud gris de la calle. La sensación de hallarnos como en un faro a la espera del arribo de alguna nave fantasma.

¿Por qué recalé en Madagascar? (nombre de la isla del océano Índico). Luego supe que Michel había nacido en Saint-Pierre, isla de La Reunión, Francia al este de Madagascar. ¿Casualidad o causalidad?

Sentí una montañosa alegría, cuando escribió su frase en la antología de poesía ( de Anagrama) que lo tiene como autor. Con mano silenciosa dijo: ”Pour le poete Carlos Martian, Michel Houllebecq”.

Recordé la historia de su amado perro, y alcancé a decirle en inglés: que me despertaba un gran emoción la historia sobre su perro: Clement, y él solo respondió: is dead.
De pronto sentí caer un telón de solitaria tristeza: la penumbra del lugar, la seriedad del piano. La escena me recordaba la canción que solía cantar Gilbert Becaud, Quand Il Est mort Le poète (Cuando murió el poeta).
Antes de salir, y detrás de mí, una niñita llevaba entre sus manos un peluche del Principito.

Allí entonces recordé, el significado de la palabra poesía.

C.M.

#poetamichelhouellebecq
 #poesía  #poésie




                                                           (pour le poète Carlos Martian)

17.6.16

¿Qué es la poesía ?



Hoy me preguntaron: 
¿Qué es la poesía? 
Ustedes saben, hay medio centenar de definiciones que intentan decir ¿qué es la poesía? 
¿Se puede definir la poesía?
Para mí la poesía es como una utopía de golondrinas, que siempre están partiendo y siempre están llegando.- 


Oggi mi hanno chiesto:
¿Cos'è la poesia? 
Sai che ci sono cinquanta definizioni che cercano di dire ¿Cos'è la poesia?
¿Puoi definire la poesia? 
Per me la poesia è come un'utopia di rondini, che partono sempre e arrivano sempre. -


Today they asked me: 
 What is poetry? 
 You know, there are fifty definitions that try to say ¿what is poetry? Can you define poetry? 
For me, poetry is like a utopia of swallows, which are always leaving and are always arriving.-


C.M.

15.3.16

Biblioteca: Erri De Luca en Buenos Aires







Erri De Luca el 15 de marzo de 2016, visitó la ciudad de Buenos Aires , y participó de una entrevista realizada por Elizabeth Devriendt. El encuentro fue tan especial como su obra. 

Como se dice en la jerga, y como le gustaría a Erri, habida cuenta de su pasión por el alpinismo: "logramos hacer cumbre".



"Vedere Napoli e dopo morire"

Fue sumamente grato el encuentro con Erri De Luca, por todo lo que connota su esencia Napolitana. Estuve en la ciudad de Nápoles en diciembre del año pasado y pude comprender y convivir con los contrastes que laten en la ciudad, con las costumbres de sus habitantes. La fuerza de la naturaleza, el misterio del viento que cabalga un territorio circundado por colinas, y un mar que nos  regresa a un pasado en un continuum renacimiento. Firme con una serenidad estoica, percibimos como nos contempla el Vesubio, con sus leyendas a cuestas.

Nápoles es un anfiteatro natural de colinas semicirculares que emerge sobre una bellísima bahía salpicada de islas como Isquia y Capri. Una ciudad que está en el centro de ese escenario natural que se extiende entre las colinas y el mar.

Sobre la bahía hay un volcán: el Vesubio,  que tiene una larga historia: en el primer siglo de la era cristiana destruyó Herculano y Pompeya, dos grandes ciudades cuyas ruinas están cerca.

"Napoli, en griego "ciudad nueva" es además la capital histórica de la canción italiana, de las fiestas tradicionales, las luces, los sonidos y los fuegos artificiales de Piedigrotta. Por su riqueza histórica, artística, cultural, y gastronómica, fue declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad.

Después de visitar la ciudad, en una carta que escribió el 28 de mayo de 1787, Goethe alabó "la fiesta del placer que se celebra todos los días en Nápoles", y un joven viajero, Mozart, se impresionó "por esa extraña y tumultuosa fiesta, aristocrática y popular al mismo tiempo".
El poeta Virgilio llegó a Nápoles en el 48 a.c. Giovanni Boccaccio trabajó y escribió en Nápoles.
Fue el escritor norteamericano Melville quien percibió esa cercanía. Dijo: "En las costas occidentales de Italia, en una bahía, una montaña incandescente..."
 Melville se animó a interpretar la alegría de los napolitanos y escribió: "Comed, bebed y alegraos, ya que mañana se muere; ésta es la lección que el lugar le ha enseñado a los napolitanos; la belleza asociada al peligro".
Más recientemente también el poeta norteamericano poeta Jack Hirschman, ha pasado por Nápoles y leído algunos de sus poemas.

Por ello aquello tan cierto que repite  el dicho popular: "Ver Nápoles y después morir".

Carlos Martian



El Ciervo de los Pantanos merece vivir

  El Ciervo de los Pantanos merece vivir   El Ciervo de los Pantanos merece vivir en los humedales   en los pantanos en su pedacito de liber...

Entradas Populares