Entradas

El Cóndor No Pasa, por Carlos Martian -Post sobre la muerte de Cóndores en la Patagonia Argentina

Imagen
-Post sobre la muerte de Cóndores en la Patagonia Argentina

El Cóndor No Pasa, por Carlos Martian

Recuerdo, en un viaje en moto, cuyo destino final era Machu Picchu. Viajé desde Buenos Aires a San Luis. Rumbeando hacia el norte, pude conocer: La Carolina, una maravillosa zona entre las sierras puntanas, al pie del Cerro Tomolosta de 2018 msnm y en las márgenes del Río Trapiche. El pequeño poblado tuvo sus orígenes en el año 1792. Fue al comienzo una comarca dedicada al trabajo minero, ya que allí se había instalado un trapiche dedicado a pulverizar el mineral de oro que se extraía en la cercana mina La Carolina.

Cerca del casco de La Carolina, pude visitar el Museo de la Poesía, creado en honor del poeta, filósofo, y maestro argentino Juan Crisóstomo Lafinur, nativo de ese lugar.

Recuerdo, esa maravillosa zona entre las sierras puntanas.
Recuerdo la tibieza invisible del viento, la soledad acompañada del viaje, el silencio vociferante del éxtasis que circunda la belleza.

Pero en algún…

Don Quijote y Sancho Panza no han muerto, todavía.

Imagen
Don Quijote y Sancho Panza no han muerto, todavía.
En la escultura vemos al Quijote cabalgando sobre una Harley y a Sancho sobre una Vespa.
Pero, Don Quijote y Sancho Panza no han muerto, todavía.
Los vemos a diario, cabalgando al son del viento, por calles, rutas y autopistas.
Rutas que llevan al fin del mundo, al templo sagrado de Machu Picchu. Rutas que llevan a la misteriosa Alaska. Rutas que llevan a ninguna parte, donde el cielo es muy azul y las estrellas eternas, eternas son.
Entonces, cuando veas pasar una moto, mira el cielo, y si laten estrellas, es que: Don Quijote y Sancho Panza no han muerto, todavía.
C.M.

Pluto del libro Monumento al Perro

Imagen

La Tragedia del Coatí

Imagen
La Tragedia del Coatí

Este pequeño animal, que mide entre 40 y 150 centímetros, vive a lo largo de todo el continente americano, preferentemente en zonas húmedas y selváticas. Nuestro amigo, familiar lejano del Mapache, recibe diferentes nombres: Coatí, que en guaraní significa “nariz alargada”. También conocido como Tejón mexicano/americano ya que los conquistadores españoles lo llamaban tejón por el “parecido” a uno de los animales europeos. Los quechuas lo llamaban “sacha-mono”, que significa “casi un mono”. A otros, les agradaba llamarlo: Osito de los palos.

Yo lo llamo: el arbóreo desterrado.

Es de hábitos arborícolas. Sobre los árboles se moviliza con gran destreza, desplazándose a través de las ramas como si fuera un mono, utilizando su larga cola para aferrarse en caso de correr el riesgo de caerse. El coatí es un escalador profesional, con sus poderosas zarpas como si fueran crampones. A veces, los vemos al igual que los famosos suricatos, montando “guardias” para alertar a…

El Hombre de los Gatos

Imagen
El Hombre de los Gatos

Monté en la Golondrina Azul, moto con la cual había visitado meses atrás el Fin del Mundo (Usuahia). Surqué la autopista Buenos Aires-La Plata. Por debajo, el río conocido como Riachuelo, de aguas luminosamente oscuras como un espejo negro, como “Reflejos”, aquel óleo de Quinquela Martin. Puse proa rumbo a la ciudad de Mar del Plata. Horas después, el Sr. MAR. Rodé por la ciudad marina, conocí el faro de Punta Mogotes de cinco franjas blancas y rojas. El último día caminé por el paseo costero. Al llegar al mirador Cabo Corrientes, una manada de gatos sobre el afloramiento rocoso. Un hombre que les repartía agua y comida trepó entre las rocas, y se apoyó sobre el murete costero como si fuera el balcón de su casa.

- ¿Los gatos no temen el furor del mar? - pregunté

-Los gatos son el espejo de uno - aseveró.

Habló, hablamos de filosofía, de sabiduría oriental, del respeto por los animales. Dijo ser vegetariano. Gustavo y sus gatos llevaban 6 años sobre las rocas, a …

del libro Susurros -2005-

Imagen

Sulla Neve

Imagen
Sulla Neve

Ricordo che  è successo molto tempo fa. Molto tempo.
Mia nonna si chiamava Filomena. Mia nonna non è qui, anche se lei è qui.
La vedo camminare sulla neve di questo foglio.
Lei era una persona dolce.
Fa male ricordare,  lei non c'è più.
Mi piace ricordarla. Lei mi ha lasciato le cose più belle.
L'amore della vita. La pazienza. La tenacia della resistenza. La pietà.
Il perdono.
Mia nonna mi  coccolava con le sue parole, con l'invincibile bontà dei cieli luminosi.
Sento ancora la sua macchina da cucire. Sempre ricamando.
Ricordo le sue mani laboriose. Il suo infinito ottimismo.
Mia nonna mi coccola ancora con i suoi fili invisibili.
Tanto tempo fa,  così poco fa.
Lei ha coccolato la mia anima con le sue umili parole. Piccole parole che volavano e fino ad oggi mi scortano.
Questo argomento mi commuove molto. Mi commuove perché lei non vive più. No. Ma devo dire che le anime buone non muoiono mai, sono condannate a rinascere.
Lei, mia nonna, vive su questo foglio c…