Quiero agradecer a la artista plástica Melanie del Papa,
por el obsequio de esta bella ilustración de un pájaro Benteveo,
amaneció con el sol
se posó sobre una mano de la estatua
y hundió su pico en las palomitas de
maíz
que todas las mañanas entrego
como un ritual sagrado.
Todas las mañanas
el pájaro amarillo y yo
a levantar el sol con las manos
con las alas rasantes del alma.
Desde la copa de un árbol
invisible
un corazoncito late
bichofeo bichofeo
como un aliento fervoroso
y luego cada uno en lo suyo
subiendo bajando
para
que
el sol no se apague.
C.M.





