Al decir árbol decimos bosque
Cuando Elzéard Bouffier
repobló de árboles la majestad de los Alpes
Cuando Joaquín Araujo
en Villuercas, España
plantó 24.500 árboles
-uno por cada día vivido-
Cuando Sebastião Ribeiro Salgado
y su
esposa Lélia Deluiz Salgado
en Minas Gerais, Brasil
plantaron
más de 2 millones de árboles.
Al decir árbol decimos bosque
Cuando Wangari Maathai
en Kenia, África
plantó más de 47 millones de árboles.
Cuando Luis Laurino
en el Paraje San Lorenzo, Córdoba
plantó miles de árboles
de especies diferentes.
Cuando Fredrick Shoo,
apodado el obispo árbol
en Tanzania, a los pies del
Kilimanjaro
plantó más de 3 millones de árboles.
Al decir árbol decimos bosque
Cuando Antonio Machado
cantó a un olmo seco
y al milagro de su rama verdecida.
Cuando Walt Whitman
cantó a la secuoya
¡oh reyes del bosque!
Cuando Atahualpa Yupanqui
cantó no me dejes
partir, viejo algarrobo
que ya no sé decir, ¡hasta la vuelta!
Al decir árbol decimos bosque
Cuando Herman Hesse
escribió: los árboles
son santuarios.
Cuando San Francisco de Asís
habló con sus hermanos
los árboles.
Cuando Juan Ramón Giménez
oyó hablar a los árboles.
Las estrellas los
árboles
arrullan en silencio
nos hablan sin hablar
Al decir árbol decimos bosque.
Carlos Martian
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