La Culebra del Pastizal
Una tarde más
en la ribera del arroyo
nos dedicamos a seguir
construyendo el sendero
como hormigas laboriosas
cargando y descargando troncos
una y otra vez
latiendo unidos aceptando
el cansancio del cuerpo
el regocijo del alma
descargando y cargando troncos
una y otra vez.
Ahora a empujar
y hacer rodar el gran tronco
¡uno dos tres…ya!
pero alguien grita
¡cuidado! ¡cuidado!
y saltamos hacia atrás
al darnos cuenta
que interrumpimos la paz
de una culebra del pastizal
enroscada sobre sí misma
cuerpo verde oscuro y vientre claro
inmóvil sobre la tierra
con su boca entreabierta
parece muerta pero es un truco
llamado tanatosis
mecanismo de defensa
contra los depredadores.
La corrimos con una vara
y la dejamos seguir con su vida
al fin y al cabo
el arroyo le pertenece más a ella
que a nosotros.
C.M.

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